lunes, 3 de noviembre de 2008

Llegó el frío.


El otoño ha llegado y con él la lluvia y el frío. Desde el pasado jueves sólo el sábado no ha llovido. El viernes incluso me nevó subiendo a Kapildui. A partir de ahora el frío y el agua me van acompañar en mis entrenamientos. He dejado en el fondo del cajón las camisetas de verano y los pantalones cortos. Un equipamiento exiguo tiene que ser reemplazado por: zapatillas con goretex ( con polainas si hay nieve o mucha agua), pantalón pirata o largo, camiseta térmica, cortavientos o chubasquero, buff o gorro y guantes. En las salidas vespertinas sería la primera vez en que que se hace de noche (¡Maldito horario de invierno!) por lo que el frontal también es imprescindible.

Muchos días el tiempo va a ser la excusa perfecta para quedarme en casita calentito junto al fuego. ¡Noooo! ¡Tengo que quitarme esa idea de la cabeza! Tengo que pensar en positivo. La lluvia, la nieve y el frío no tienen que ser un obstáculo. Ya no hay carreras de montaña a la vista. Sólo haré alguna de asfalto más por correr acompañado que por otra cosa. Estos meses sólo tengo que disfrutar de cada salida, notar las hojas caídas de los hayedos bajo mis pies y disfrutar al llegar a casa de una ducha calentita y un buen vaso de leche caliente.

Queda mucho para las primeras carreras de montaña y mucho en que pensar. Sin embargo, como todos los años, estos meses pasarán volando y hay muchos objetivos nuevos rondando en mi cabeza.

5 comentarios:

Joel Garcia dijo...

Patxi!
No hay dolor! jeje. El invierno también esta para disfrutar, la nieve el frio o el viento no tienen que tirarte para atrás, nosotros como Rocky!!!

Julie B dijo...

Hola Patxi!! Pues si que este año el frio y la lluvia llegaron de golpe... uuff, como te entiendo en eso de quedarse en casita, jejeje!! pero nooooooo ehh!!
Venga, saludos desde Girona, donde tb está haciendo mucho frio!!

Grimo runner dijo...

Hombre, correr en invierno también tiene su aquel, sobre todo esos moquitos que nos caen nada más empezar, abrigate y a los caminos. Un abrazo.

parusmajor dijo...

Saludos, Patxi!
No hay nada como la sensación que se te queda después de una ducha tras un entreno con frío, lluvia, nieve... Te lo dice uno que vive al otro lado del Kapildui, al que suelo subir de vez en cuando. A ver si coincidimos por allí arriba.

Patxi García dijo...

¡Saludos Parusmajor!
Ante el frío resignación y pensar en la duchita caliente posterior. ¡Seguro que coincidimos algún día por allí arriba!