domingo 27 de septiembre de 2009

Olatzagutia-Urbasa 2009



Otro año más en esta prueba y otro año más sentimientos encontrados. Se ratifica que cuanto más corta es la prueba en peor posición quedo. Solo he raspado unos minutillos al tiempo del año pasado. Sin embargo, estos poco más de 23 kilómetros me supieron a poco. Un día precioso, bonitas vistas y por lo demás me lo tomo como un entrenamiento duro (168 ppm de media y 175 de máxima). Esta claro que en este tipo de pruebas no hay nada que rascar.
Este año ganó Aitor Osa, el ex-ciclista, que si no entendí mal, y a falta de tiempos oficiales quitó cinco minutos al crono del año pasado. Estos tíos en pruebas cortas van como motos.
Con esta carrera y tras el parón veraniego, doy por comenzada la pre-temporada con vistas a dos pruebas: Hiru Haundiak y Euskalherriko 100 milak. Habrá tortas para las inscripciones. Espero andar listo y poder inscribirme en alguna de ellas. A partir de ahora bajar un poco de peso, y entrenar, entrenar y entrenar.
Pd. Queda inaugurada oficialmente la camiseta de Josef Ajram: "I don´t know where´s the limit, but I know where is not".

sábado 25 de julio de 2009

¡Fuego!


Este es el aspecto de Beolarra, la zona por la que suelo entrenar al dirigirme a Okina o Kapildui. En una semana trágica en toda le península debido a la multitud de incendios. En esta zona de Álava dónde los incendios no son habituales las altas temperaturas, una humedad inferior al 25% y un fuerte viento con rachas de más de 70 kms/hora hicieron que la chispa que saltó de una cosechadora provocara un incendio que en cuestión de minutos era incontrolable amenazando a localidades cercanas como Urarte, Sáseta y Arluzea. Pasada la noche y a pesar de la poca coordinación reinante entre los diferentes grupos de bomberos e instituciones y las dificultades de acceso por lo accidentado de la zona se pudo controlar el incendio. Todavía desconocemos el daño que haya podido provocar en la vegatación y cuanto tardará en recuperarse. La lección que se ha de sacar de esta tragedia es que no estamos en absoluto preparados, ni instituciones, ni bomberos, ni vecinos para atajar un incendio de estas características en esta zona alejada de cualquier parque de bomberos y donde las juntas administrativas no disponen de medios adecuados ni formación para utilizar medios anti-incendios.

viernes 24 de julio de 2009

Ultratrail Euskalherriko ehun milak




El próximo 16 de julio de 2010 organizado por Arrastaka Mendi Taldea tendrá lugar partiendo desde Beasain esta apetecible prueba que no tiene nada que envidiar por su dureza a pruebas como Transgrancanaria o Ultratrail de Mont-Blanc. 167 kilómetros con 12.500 mts. de desnivel pondrán a prueba a todos los participantes en la primera edición de esta prueba de ultratrail. Txindoki, Gambo, Aizkorri, Erlo, Erlo, Izaspi y Hernio son las cimas que habrá que superar. El límite para completarla será de 48 horas.
Paralelamente a esta prueba y con grán parte del recorrido en común con el de "Ehun milak" se celebrará la denominada "Gohierriko 2 haundiak" con un recorrido de 82 kilómetros y 6.500 mts. de desnivel.
Ya le estoy dando vueltas y ya estoy entrenando pensando en esta prueba. Sería una pasada poder terminarla y el paisaje de la zona es espectacular. Espero poder participar si nada lo impide. El 1 de diciembre se abren las inscripciones. Con esta prueba y la bi-anual "Hiru haundiak" ya empezamos a tener un calendario con pruebas de entidad en Euskalherria.
Teneis mucha información de utilidad en la página http://www.ehunmilak.com/

miércoles 15 de julio de 2009

I Marcha nocturna Olarizu-Olarizu


El pasado viernes, 10 de julio, se celebró la 1ª Marcha nocturna Olarizu-Olarizu organizada por la Cruz Roja de Álava. La verdad es que me apunté de milagro. Al no vivir en la capital no ví los carteles que había por toda la ciudad y fue mi padre el que me avisó. Por 10 euretes podías participar en esta prueba de 32 kilómetros a través de los montes cercanos a Vitoria. El desnivel no era superior a mil metros por lo que era muy sencillo.
A las doce de la noche nos juntamos unas 150 personas en las campas de Olarizu. Todos bien abrigados. Las noches anteriores habían dado mínimas de 6º C. Tras saludar a mi padre y a sus compañeros del C.M. Gazteiz que también participaban en la marcha me puse a trotar y enseguida me quedé solo al llegar a Mendiola. La verdad es que hacía una noche perfecta para correr. Con el ritmillo aceptable que puse pasé Okina, Pagogán, San Cristóbal, Léndiz, los repetidores, Castillo, llegué a Olárizu por detrás y a dormir.
Por el camino me encontré con varias personas de la organización que en plena noche todavía estaban mejorando el marcaje. La verdad es que no encuentro ninguna pega en la organización de esta marcha. Por 10 euros de inscripción nos dieron dos boletos para el Sorteo del Oro de Cruz Roja ( que vale cada uno 5 euros), sortearon dos GPS y tuvimos tres avituallamientos excelentes. ¿Qué más se puede pedir? El recorrido entretenido y con alguna subidita. Fue precioso correr por estos montes de noche. Al ir sólo daba respeto el silencio que había en los hayedos.
Pues, nada. Espero que el año que viene también organiceis esta marcha y que se anime más gente a ir corriendo. Porque llegué el primero en poco más de tres horas y media (tras despistarme un buen rato en Castillo, ¡Menos mal que llevaba el GPS) y eso no es normal.

lunes 8 de junio de 2009

¡Objetivo "casi" conseguido!



Lo de "casi" es porque mi intención era acercarme a los cincuenta primeros para poder optar a una reserva de inscripción para la edición del próximo año de "Los Tres Grandes". Me quedé cerca. Tras casi cincuenta y cinco kilómetros en un recorrido rompepiernas sin descanso y con mucho barro llegué a meta en 7 horas y 55 minutos, haciendo el puesto 63º. Todavía la clasificación es provisional, varias de las personas se equivocaron en un bucle que hacía el recorrido en la subida a Almurrain y siguieron recto sin hacer la ascensión a este monte, por lo que supongo que subiré alguna posición aunque sin llegar a los 50 primeros. Me queda el consuelo de poder conseguir las otras cincuenta reservas que la organización sorteará entre el resto de participantes. ¡A ver si hay suerte!


En cuanto a la carrera en sí, me desplacé a Vitoria a las 5 am a retirar el dorsal y el chip. El ambiente era bastante diferente al que me esperaba. En este tipo de pruebas muchos de los participantes se limitan a caminar, pero la gente que me encontré no eran de los que se iban a limitar a pasar el día. Mucho pantalón corto, camiseta y riñonera mínima me avisaba de que la mayoría de los presentes no venían a disfrutar del paisaje. Tras recoger el chip y colocarme el dorsal me dirigí al autobús. En media hora nos trasladaron a Azaceta, localidad donde se inició la prueba a las 6 am, cuando empezaba a amanecer. El recorrido picaba hacia arriba desde el principio y la gente no se lo tomaba con demasiada calma. Intenté avanzar posiciones para encontrar un sitio más tranquilo y no encontrarme con tapones cuando se estrechara el cámino. Así, entre bastante gente hicimos las dos primeras subidas, en el ascenso a Kapildui se empezó a estirar la cosa y ya hasta la meta no se vieron grupos de más de cuatro o cinco personas. El paso por los hayedos era muy duro por la cantidad de barro creado por las tormentas de los días anteriores. En la subida a Almurrain, bastantes de los participantes siguieron el camino que descendía sin subir a esta cima. Muchos de ellos siguieron la carrera, aunque otros incluso dieron la vuelta pasados algunos kilómetros al darse cuenta del error y subieron a este monte y siguieron la carrera tras perder mucho tiempo. Tras un rápido descenso hacia Okina completamos la primera parte del recorrido iniciando una dura subida hasta Pagogan. De nuevo, rápida bajada y subida a Lendiz, un pequeño alto donde hice uso del Reflex de la Cruz Roja allí situada. Llevaba varios kilómetros con molestias en el biceps femoral izquierdo y aunque no se me pasó en ningún momento pude terminar la carrera en buenas condiciones, aunque sin forzar mucho en las subidas. Subida a Arrieta, avituallamiento muy necesario ya en el inicio de Zaldiaran, subida a Zaldiaran que ya se hizo dura con más de 40 kilómetros a las espaldas. Rápido descenso por el hayedo, subida corta pero fuerte a Busto y la última subida, esta más suave, a Ezkibel. Desde allí descenso cómodo hasta Vitoria a través del bosque de Armentia y llegada a meta en Mendizorrotza.


El primero en llegar hizo el escalofriante tiempo de 5 horas y media. El segundo clasificado necesitó casi media hora más en completar el recorrido. Un servidor más de dos horas. Otra carrera más, que me sirve para acumular experiencia y kilómetros. Cada vez acabo mejor las pruebas y estoy aprendiendo a llevar un ritmo constante pese a las continuas subidas y bajadas en este tipo de pruebas.


Ahora toca descansar algunos días y mirar el calendario de carreras a ver que hay interesante para estos meses de verano.


Pd. Saludos a parus major que también participó en esta prueba.


martes 2 de junio de 2009

Los 10 montes de Vitoria


Este sábado se celebra la prueba bianual "Los 10 montes de Vitoria". Será mi primera participación. Salimos a las 5,15 de la mañana de Vitoria. Nos trasladan en bus a la localidad de Azaceta y desde allí recorreremos las principales cimas de los Montes de Vitoria hasta llegar a Vitoria: Indiagana, Itxogana, Kapildui, Almurrain, Pagogan, Lendiz, Arrieta, Zaldiaran, Busto, Ezkibel y llegada a Vitoria. Es un recorrido de algo más de 54 kilómetros con un desnivel acumulado de 4786 metros. Según me han dicho es un sube-baja constante que no te permite llevar un ritmo cómodo. Veremos como se presenta la cosa. No sé si tres semanas habrán sido suficientes para recuperarme de los 101 de Ronda.

Este año como novedad se harán reservas de inscripción para la prueba de Hiru Haundiak del año próximo a los 50 primeros y se sortearán otras 50 inscripciones entre el resto de participantes.

¡Os iré contando!

sábado 30 de mayo de 2009

¡Lo logré!


No estuvo mal para ser mi primera prueba en esta distancia. Conseguí acabar que no es poco. Mi idea antes de salir era terminar en unas 13 horas. Al final fueron 17 horas y media las que necesité para acabar los 101 kilómetros de Ronda.


A las 10,15 llegué a Ronda desde Jimera de Libar el pueblo donde me alojaba. Aparqué cerca del lugar de salida, pero lejos de la meta. Algo que luego lamentaría. En el polideportivo tras sellar el control de acceso a la zona de corredores el ambiente era frenético. Miles de personas calentando y ultimando el material para la dura prueba que nos esperaba. A las 10,30 se dió la salida neutralizada a los miles de ciclistas que también realizarían el mismo recorrido de 101 kilómetros. Tras su salida nos empezamos a colocar todos los corredores, más de tres mil personas.

A las 11 un cañonazo de la legión dió la salida y allí empezaba el jaleo. A las 11 de la mañana ya apretaba un calor importante, sobre todo para una persona del norte, acostumbrada a correr hace un mes todavía con frío y lluvia. Atravesamos Ronda y poco a poco fuí adelantando posiciones hasta encontrar un grupo de gente que llevase un ritmo similar al mío. En la primera subida importante, alrededor del kilómetro 30, el calor se empezó a cobrar las primeras víctimas. Varias personas de las que iban por delante ya empezaban a pararse por calambre e incluso desvanecimientos. A mí me empezó a entrar el acojone y pensé que si estas personas que iban por delante mío y parecían experimentados ya estaban reventados que no me pasaría a mí un completo inexperto en estas distancias. Dejé atrás a algúnos corredores que empezaban a ser evacuados por vehículos de la Legión y me concentré en beber y alimentarme bien. Cada veinte minutos bebía sales y cada hora aproximadamante comía alguna barrita o geles de asimilación lenta, todo iba bien.
A partir del kilómetro 50, cerca de Setenil de la Frontera, empecé que se estaban creando ampollas en ambos pies. Si he de ser sincero no me había preocupado mucho de las ampollas porque nunca había tenido ampollas corriendo. Afortunadamente había sido previsor y llevaba aguja e hilo para sacar el líquido de las ampollas y compeed para protegerlas. Me detuve, me quité los calcetines y lo que allí ví daba pena. Tenía los pies reventados por el calor, me curé como pude me puse unos calcetines de repuesto y seguí hacía Ronda.


Con la llegada del atardecer, la noche y la bajada de las temperaturas el cuerpo empezó a funcionar mejor y con la ayuda del frontal superé junto a otro corredor de Lugo las últimas dificultades de la prueba. La última cuesta, que los veteranos llaman del cachondeo, ofrecía una imagen espectacular, se subia en dirección al Puente Nuevo de Ronda perfectamente iluminado desde el tajo. Es una imagen que no olvidaré. Tras llegar al Puente Nuevo, un kilómetro nos separaba de la meta que increiblemente todavía estaba llena de gente animando a las cuatro y pico de la mañana.

El siguiente año que venga a Ronda intentaré aparcar más cerca de la llegada de la Alameda. No es muy agradable tras correr más de cien kilómetros buscar el aparcamiento en plena madrugada en las afueras de Ronda. Casi me quedo a dormir en el coche. Al llegar al camping, al meterme a la ducha, el consiguiente y habitual bajonazo de tensión. Las secuelas físicas de la prueba no han sido muy graves, si exceptuamos los andares de pato los dos días siguientes, o como me decía Lupe, andaba como "las muñecas de Famosa". Pero bueno, sarna con gusto...

Las sensaciones durante la prueba fueron buenísimas. La cabeza, que era lo que más temía, no me traicionó. En ningún momento pensé en abandonar pese a las ampollas. Lo que me da muchos ánimos para este tipo de pruebas en las que muchas veces mentalmente te rindes antes que el cuerpo diga basta.

En la clasificación de mi categoría (ya soy veterano) quedé el 368 y el 700 en la general. Teniendo en cuenta que participamos más de 3000 corredores y llegamos poco más de dos mil no me puedo quejar. Aunque habrá que mejorarlo en futuras ediciones.

Como dice el slogan de esta prueba: el dolor es temporal, el orgullo es para siempre. Yo estoy orgulloso de haber terminado esta dura prueba.