lunes, 21 de mayo de 2012

¡Objetivo conseguido!




    Primer objetivo "gordo" de la temporada y primera diana. Conseguí acabar, que no es poco, mi primera carrera por etapas. El sábado 12  nos desplazamos a Lloret toda la familia para hacer de esta carrera unas mini-vacaciones. Hasta el jueves aproveché los entrenamientos diseñados por Gontzal Sanz para recorrer diferentes tramos de la primera etapa. Tras ellos recogía  a la familia de la playa y de visita por la comarca: Girona, Figueres, Cadaqués, Port Lligat, Bisbal de L´Empurdá... Nos encantó.

    Viernes 18: Primera etapa. 25 kilómetros desde Blanes hasta Tossa de Mar. Esta etapa la conocía casi en su totalidad de los entrenamientos de la semana. Es durísima, sin apenas ningún tramo llano, y continuas bajadas y subidas por escaleras siguiendo el antiguo camino de ronda (la carrera sigue casi en su totalidad el GR92). Sobre las 11: 30 nos dirigimos a Blanes. Ya a la entrada se veía ambiente de carrera. Nos acercamos a recoger el dorsal, el chip y la bolsa del corredor.Al acercarnos a las carpas de la organización ya notamos la buena organización que va a ser patente a lo largo de toda la carrera Me encuentro con la Dolo, compañera de la pasada edición de Gohierriko Bi Handiak. También  va a correr la "Xtrem". Nos deseamos suerte.
  
    A las 14:00 es la salida. Buscamos algo para comer. Junto al punto de salida hay varios restaurantes. Preguntamos a ver si es posible comera una hora tan temprana. Eran las 12. El dueño de "Las Salinas" se enrolla y nos prepara un suculento plato de pasta para mí, tortilla para Olatz y pizza "frutti di mare" para Lupe. A la una voy hasta el coche a cambiarme, y una vez vestido de faena, un café "esspreso" y al lío. A las 13:30 comienza el "check-in" del material obligatorio. En esta primera etapa: bidón, móvil y 20 euros. 

    Hay una cantidad importante de corredores: unos 400. Hoy se celebra junto con los corredores que hacemos las tres etapas, la carrera "Selva Marítima" que disputarán sólo esta primera etapa. Se da la salida tras la charla de Xavi Marina, el padre de la criatura. Nos avisa del peligro de salir muy fuerte hoy para los que hacemos la modalidad "xtrem". Nos avisa de la humedad reinante y nos da ánimos. ¡Nos van a hacer falta! Salgo tranquilo, como siempre, y tras cruzar el paseo de Blanes, empieza el sube, baja. Cruzamos tres jardines botánicos a lo largo del recorrido. Habrá que volver otra vez para visitarlos con más tranquilidad. El paso por el paseo de Lloret nos permite ir unos minutos llaneando, para volver a empezar con las subidas y bajadas por las escaleras. Nos vamos acercando a Tossa. Me había fiado del Garmin y pensando que quedaban unos cuatro kilómetros oigo a lo lejos la megafonía, doy una curva y tras una cuesta bajo potente se encuentra la meta. Pese a todo (la humedad es brutal. ¡He sudado como nunca!) , Lupe me dice que he quedado sobre el 30. ¡Me parece demasiado bueno para mí! La verdad es que pese a la dureza de la etapa, se me ha pasado volando. He disfrutado y no he sufrido como para tener problemas en la etapa de mañana. Tiempo: 2 hrs. 50´

    Sábado 19: Hoy la salida es a las 9, desde Sant Feliú de Guixols. Con un recorrido de 55 kms. con  2000 de desnivel positivo, que nos llevarán hasta Torroella de Montgrí, más concretamente, al camping "Delfín Verde". Hoy ya sólo estamos los corredores de la "Xtrem". Somos alrededor de 150 corredores de más de 30 nacionalidades, aunque la mayoría son catalanes. El material obligatorio para hoy y mañana es: bidón, manta térmica, silbato, móvil, 20 euros y 500 calorías de comida. El día se presenta grís y fresco. Comienza la etapa y en breves kilómetros comienza la tónica de la jornada; a las bajadas y subidas por escaleras del camino de ronda, en esta etapa tenemos que sumar el paso por playas y bajada a calas por las rocas. En poco tiempo ya tengo las zapatillas llenas de arena y empapadas. Uno es de secano y le cuesta adaptarse a cruzar esperando a que rompan las olas. Un compañero del grupo en el que íbamos me explica la técnica: La ola rompe, esprint, subir a una roca protegida, rompe siguiente ola, y sprint de nuevo hasta la playa. Cada poco tenía que parar para sacarme la arena de las zapatillas. Para siguientes años, en esta segunda etapa, no me olvido las polainas. Los pies me tienen preocupado con tanta humedad no se como acabarán. Y todavía queda mañana. A partir del kilómetro 20 hay varias subidas que desgastan bastante, son zonas bastante incómodas que me impiden correr ya sea subida o bajada. Los últimos kilómetros son bastante planos, pero los pasos por arenales hacen mella en las piernas. Los últimos tres kilómetros son totalmente llanos ( se me han hecho los tres kilómetros más largos de mi vida). Al fondo se oye ya la megafonía, curva a izquierda y meta. He intentado llevar a lo largo de la etapa un ritmo llevadero, pero me ha sido imposible con tanto sube y baja incómodo. Creo que he guardado todavía para la última etapa de mañana. Tiempo: 7 hrs. 56´

    Tras la llegada y como hay que esperar para coger el bus que me devuelva a Sant Feliú ( hoy he venido yo sólo en coche para no hacer madrugar a las chicas) me dirijo a la carpa de masajes armado con una porción de pizza y una cerveza con limón sin alcohol.  En la cola charlamos y comentamos las dificultades de la jornada. El masaje es larguísimo, no se toman ninguna prisa, inciden en las zonas que más molestan y mañana comprobaré que me dejan como nuevo. ¡Un 10 para las masajistas! Cogemos el bus para Sant Feliú. Llego a Lloret sobre las 19.00, tenemos que dejar la casa y dirigirnos al hotel que hemos cogido en Roses, donde empezará la etapa de mañana. Entre una cosa y otra me meto a la cama a la 0:30 de la madrugada. La etapa de mañana comienza a las 6 de la mañana. Para más inri, como hemos llegado tan tarde no encontramos nada para cenar. Me cojo unas avellanas de una máquina de vending. Esa será mi cena. Empezamos bien: la etapa de mañana la comenzaré sin haber dormido apenas y sin haber repuesto energía.

    Domingo 20: Me levanto a las 5 de la mañana. Me visto y veo que la señora del "Hotel Montana" se ha enrollado y nos ha preparado una bolsa con desayuno y café para mí y otros dos corredores que se alojaban en el hotel. Con el hambre que tenía... La salida esta a pocos metros del hotel, en la zona de Santa Margarita de Roses. Se ven caras de sueño y de cansancio. La gente comenta que falta gente ( no sé si hay gente que se retiró o llegó fuera de control). Empiezo a oir conversaciones sobre el tiempo. Por lo que puedo entender (las conversaciones son en catalán) hablan de lluvia fuerte a lo largo de todo el recorrido. Y yo con el chubasquero en el hotel. El cortavientos no me servirá de nada. Ni me acordé de consultar el tiempo ayer. Xavi Marina nos anima antes de la salida y nos anuncia que el corredor que iba segundo se retiraba por problemas físicos. Ayer mientras esperábamos el autobús tuvimos ocasión de charlas con Xavi Marina y nos dijo que la etapa de hoy era más montañera y se podía correr más, aunque había que regular por el cansancio que llevamos de los dos días anteriores.

    Salimos desde Santa Margarita, en dirección norte, para llegar ( o intentarlo) hasta Portbou. Caen las primeras gotas que en pocos segundos se transforman en lluvia torrencial, rayos y truenos. Si a eso le sumamos que todavía no ha amanecido el panorama es desolador. Los primeros kilómetros me cuesta trotar, poco a poco voy cogiendo un ritmo cómodo y con él me dispongo a acabar la etapa. La gente se detiene para ponerse ropa de lluvia. El listo de Patxi ( un servidor) como se le ha olvidado en el hotel gana unos segundos valiosísimos al no parar para ponerse el chubasquero (léase con ironía). Voy calado hasta los huesos, en muchos puntos en las aceras el agua llega hasta los tobillos. Hoy no había casi playas, pero tenemos el diluvio universal. Xabi no nos engañó. Prácticamente todo el recorrido es por sendero y las subidas y bajadas son más similares a una carrera de montaña al uso. Se puede correr ( en mi caso trotar) en el 99% del recorrido. Las subidas se pueden hacer andando a paso bastante ligero. En este terreno voy muy contento. La verdad es que me siento como en casa. No noto ninguna sensación que me indique que algo vaya a ir mal por el cansancio acumulado. Era lo que más temía de esta prueba. Como en las dos etapas anteriores me alimento cada hora y bebo cada media hora. Es una frecuencia que siempre me ha ido bien. Cruzamos el Parque Natural de Cap de Creus sobre el kilómetro 30. El paisaje es espectacular.  Con esta subida damos paso a una zona de costa por un sendero bastante decente que nos llevará hasta las dos últimas subidas que las hago bastante decentemente. Ahora quedan dos kilómetros de bajada y ¡Meta! ¡Buenísimas sensaciones! Tiempo: 7 hrs. 20´

    Había calculado tardar una hora más por lo que la familia no estaba todavía en meta. Devuelvo el chip, recojo el diploma y la medalla. Me dirijo al avituallamiento, pizza de queso y cerveza sin. A lo lejos veo a la familia que se acerca. Lupe me mira sorprendida ya que todavía no me esperaba ( no la pude llamar porque el móvil estaba inundado). Abrazo y celebraciones. Olatz se hace con la medalla y se la coloca (también se la merece, pero parece M.A. con semejante medalla). Vamos al coche, me limpio más o menos con toallitas y la toalla humeda. Me pongo ropa de paisano (sudadera de Ehun-Milak para hacer publicidad) y a disfrutar del ambiente post-carrera mientras la lluvia nos respete. Otra porción de pizza y ahora cervezota, pero con alcohol, me lo he ganado. Esperamos y vamos animando al resto de corredores que van llegando. Quería esperar a Dolo y despedirnos de ella, pero una nueva tormenta se desata y nos vamos hacia el coche. Salimos de Portbou y a unos kilómetros paramos para dejar pasar a unos corredores. ¡Les está cayendo el diluvio, y todavía les queda la última subida! Les animanos y seguimos viaje. Nos esperan siete horas de viaje hasta Marquinez.

      En resumen: Para ser mi primera carrera por etapas el balance es buenísimo. Sigo sumando de cara a Ehun Milak. La carrera en si espectácular. El recorrido y el paisaje, a partir de 10 ponedle la nota que querais. La organización de 10. Cualquier duda te la resolvían al instante. Xavi Marina, el padre de la criatura, era omnipresente. Siempre tenía tiempo para charlar. Un tío simpatiquísimo. Los efectos especiales de la ultima etapa (lluvia torrencial, rayos, truenos...) dignos de un "oscar". Bonita carrera, recorrido espectacular, buen resultado, buena compañía... ¿Qué más se puede pedir?

1 comentario:

parusmajor dijo...

Tal y como lo pintas dan ganas de apuntarse ya para el 2013. Debió de ser realmente espectacular. Zorionak, Patxi, y ya me contarás más detalles.
Un abrazo.