miércoles, 18 de julio de 2012

Ehun Milak. Otra vez será...

   Este año todo estaba planeado para que el viernes 13 de julio todos los factores convergieran en un único objetivo: acabar Ehun Milak. Había sustituido mi anterior planteamiento anárquico de los entrenamientos por una temporada diseñada por Gontzal Sanz aumentando cantidad y calidad de los entrenamientos. Es cierto que por muchos factores (trabajo, familia, economía...), la participación en otras pruebas como preparación sigue siendo mi talón de aquiles. Sin embargo, tras Costa Brava Xtreme Racing, las sensaciones fueron buenísimas. Desde entonces, dos meses me separaban de Ehun Milak. Salvo dos pequeños parones de cinco días (virus intestinal y problemas en el pie), la preparación se ha cumplido según lo previsto.

 Llegué a Beasain pleno de confianza y en bastante buena forma (El peso sigue siendo uno de los "peros" a solucionar en los próximos meses). He adelgazado algo, pero cinco o seis kilos más tienen que desaparecer. Menos peso, más velocidad. Al llegar a Beasain, como siempre ambiente excelente. Finalizo cuanto antes todo el trámite de dorsales y bolsas técnicas, y me dirijo a comer temprano. Allí empiezo a sentirme nervioso y noto como cada vez me cuesta más tragar. Tomo un cafe con hielo en la misma cafeteria que el año pasado (¿será supestición?) y respondo a las llamadas y mensajes de los amigos y familiares que me desean suerte en esta aventura. Me dirijo al párking, busco una sombra y tumbado en la esterilla intento leer y no pensar en lo que se avecina. Son las cinco, me visto, cojo la mochila y entro en la plaza para activar el chip. Ya no hay vuelta atrás, van pasando los minutos que quedan hasta las seis de la tarde. Aurresku de honor, bertsos, mensaje de Valdi y el alcalde (participante de la prueba "corta"), y se da la salida. 

   Ya no hay nervios, solo un reto por completar. Desde el segundo kilómetro se empieza a notar donde nos encontramos: subidas duras, bajadas duras. El calor aprieta mucho y voy al ritmo que pretendía (6,5-7 kms/hora). En un par de horas el tiempo cambia y el calor sofocante desaparece para dar paso a viento, fuerte lluvia y niebla en las cimas. Sobre el km. 20 me detengo para ponerme el chubasquero y empezar a hacer uso de los bastones en las subidas y bajadas. La humedad se empieza a notar en el camino y las subidas se hacen más penosas y las bajadas más peligrosas. Tras el control de Urretxu me coloco el frontal para hacer frente a la oscuridad que empieza a hacerse patente.Dejo Urretxu y tras una fuerte subida la consabida bajada resbaladiza en un pinar o hayedo (no se veía ni torta). Me resbalo y caigo sobre la cadera resbalando unos metros. Me agobio porque al principio me duele. En unos minutos llego a un avituallamiento, descanso brevemente en una silla, y ese respiro (junto a un café solo) parece ser suficiente para que se me pasen todos los males que empezaba a arrastrar (molestias en la cadera, frío, humedad...). Superado ese bajón llamó a Lupe sobre las 23 hrs. antes de que se acueste y le digo que todo va OK, que he superado el primer bajón de la noche y que la llamo al llegar a Tolosa. (¡Pobre de mí). Sigo subiendo y bajando. Aunque ya apenas llueve el suelo está muy resbaladizo y resbalo en una pendiente en bastante mal estado (camino de carretero con mucha piedra pulida). Caigo sobre el hombro, me hago mucho daño. Unos compañeros que venían por detrás se interesan por mi estado al haber oído la caída y les digo que todo OK, pero que avisen en el siguiente avituallamiento por si acaso. Sigo bajando por la misma pendiente y no he hecho ni cuatrocientos metros cuando me caigo de nuevo. Sobre el mismo hombro. Ahora no me puedo levantar. El hombro se ha salido hacia atrás. Pasan unos minutos hasta que un compañero llega y me ayuda a girarme, al caer sobre la espalda el hombro vuelve a su sitio. No os podeis imagina el dolor, creo que me oyeron gritar en todo el valle. Me tiembla todo y a duras penas me pongo en pie. Le digo al compañero que baje a su ritmo,pero que avise a la Cruz Roja. Me duele mucho el hombro, apenas puedo apoyar el bastón y pienso ya que hasta aquí ha llegado mi participación en Ehun Milak. Si ahora, en caliente me duele así, no quiero pensar como será en unas horas... Antes de llegar al siguiente punto de control, me encuentro con el 4x4 de la Cruz Roja que me recojen y me trasladan a la ambulancia. De allí al Hospital de Mendaro, donde me hicieron placas y descartaron cualquier tipo de rotura o fisura. Entró sin dañar ningún tendón o músculo y eso es mucho de cara a la recuperación.

    Esa fue mi corta e intensa aventura en Ehun Milak. Poco más de cuarenta kms. que dieron para mucho. Antes de que se olvide quiero agradecer a todos los miembros de la organización los ánimos y el apoyo que nos brindaron. Particularmente a Valdi, artífice de esta locura, que tuvo la atención de llamarme ayer para interesarse por mi estado. A todos los compañeros que iban por delante, por detras, a los que terminaron, a los que se retiraron y en especial a todos los que se intersaron por mi estado, porque esa actitud es la que hace de este deporte algo especial que nunca he visto en ningún otro.A todos los amigos y familiares que me han aguantado en estos meses de preparación y han sufrido durante las horas de carrera. A Gontzal Sanz, por los entrenamientos tan efectivos que ha diseñado y el disgusto que se ha llevado al enterarse de la caída. A Isa, mi fisio, por ponerme a punto para esta carrera y las que vengan.

   A todos ellos decirles gracias, y recordarles que no se librarán de mí tan fácilmente. Hoy he trotado algo y apenas tengo molestias. Mi cabeza ya está empezando a maquinar nuevos retos, y uno de ellos tendrá como punto de partida, Beasain. ¡Nos vemos las caras el año que viene!
 
  

lunes, 21 de mayo de 2012

¡Objetivo conseguido!




    Primer objetivo "gordo" de la temporada y primera diana. Conseguí acabar, que no es poco, mi primera carrera por etapas. El sábado 12  nos desplazamos a Lloret toda la familia para hacer de esta carrera unas mini-vacaciones. Hasta el jueves aproveché los entrenamientos diseñados por Gontzal Sanz para recorrer diferentes tramos de la primera etapa. Tras ellos recogía  a la familia de la playa y de visita por la comarca: Girona, Figueres, Cadaqués, Port Lligat, Bisbal de L´Empurdá... Nos encantó.

    Viernes 18: Primera etapa. 25 kilómetros desde Blanes hasta Tossa de Mar. Esta etapa la conocía casi en su totalidad de los entrenamientos de la semana. Es durísima, sin apenas ningún tramo llano, y continuas bajadas y subidas por escaleras siguiendo el antiguo camino de ronda (la carrera sigue casi en su totalidad el GR92). Sobre las 11: 30 nos dirigimos a Blanes. Ya a la entrada se veía ambiente de carrera. Nos acercamos a recoger el dorsal, el chip y la bolsa del corredor.Al acercarnos a las carpas de la organización ya notamos la buena organización que va a ser patente a lo largo de toda la carrera Me encuentro con la Dolo, compañera de la pasada edición de Gohierriko Bi Handiak. También  va a correr la "Xtrem". Nos deseamos suerte.
  
    A las 14:00 es la salida. Buscamos algo para comer. Junto al punto de salida hay varios restaurantes. Preguntamos a ver si es posible comera una hora tan temprana. Eran las 12. El dueño de "Las Salinas" se enrolla y nos prepara un suculento plato de pasta para mí, tortilla para Olatz y pizza "frutti di mare" para Lupe. A la una voy hasta el coche a cambiarme, y una vez vestido de faena, un café "esspreso" y al lío. A las 13:30 comienza el "check-in" del material obligatorio. En esta primera etapa: bidón, móvil y 20 euros. 

    Hay una cantidad importante de corredores: unos 400. Hoy se celebra junto con los corredores que hacemos las tres etapas, la carrera "Selva Marítima" que disputarán sólo esta primera etapa. Se da la salida tras la charla de Xavi Marina, el padre de la criatura. Nos avisa del peligro de salir muy fuerte hoy para los que hacemos la modalidad "xtrem". Nos avisa de la humedad reinante y nos da ánimos. ¡Nos van a hacer falta! Salgo tranquilo, como siempre, y tras cruzar el paseo de Blanes, empieza el sube, baja. Cruzamos tres jardines botánicos a lo largo del recorrido. Habrá que volver otra vez para visitarlos con más tranquilidad. El paso por el paseo de Lloret nos permite ir unos minutos llaneando, para volver a empezar con las subidas y bajadas por las escaleras. Nos vamos acercando a Tossa. Me había fiado del Garmin y pensando que quedaban unos cuatro kilómetros oigo a lo lejos la megafonía, doy una curva y tras una cuesta bajo potente se encuentra la meta. Pese a todo (la humedad es brutal. ¡He sudado como nunca!) , Lupe me dice que he quedado sobre el 30. ¡Me parece demasiado bueno para mí! La verdad es que pese a la dureza de la etapa, se me ha pasado volando. He disfrutado y no he sufrido como para tener problemas en la etapa de mañana. Tiempo: 2 hrs. 50´

    Sábado 19: Hoy la salida es a las 9, desde Sant Feliú de Guixols. Con un recorrido de 55 kms. con  2000 de desnivel positivo, que nos llevarán hasta Torroella de Montgrí, más concretamente, al camping "Delfín Verde". Hoy ya sólo estamos los corredores de la "Xtrem". Somos alrededor de 150 corredores de más de 30 nacionalidades, aunque la mayoría son catalanes. El material obligatorio para hoy y mañana es: bidón, manta térmica, silbato, móvil, 20 euros y 500 calorías de comida. El día se presenta grís y fresco. Comienza la etapa y en breves kilómetros comienza la tónica de la jornada; a las bajadas y subidas por escaleras del camino de ronda, en esta etapa tenemos que sumar el paso por playas y bajada a calas por las rocas. En poco tiempo ya tengo las zapatillas llenas de arena y empapadas. Uno es de secano y le cuesta adaptarse a cruzar esperando a que rompan las olas. Un compañero del grupo en el que íbamos me explica la técnica: La ola rompe, esprint, subir a una roca protegida, rompe siguiente ola, y sprint de nuevo hasta la playa. Cada poco tenía que parar para sacarme la arena de las zapatillas. Para siguientes años, en esta segunda etapa, no me olvido las polainas. Los pies me tienen preocupado con tanta humedad no se como acabarán. Y todavía queda mañana. A partir del kilómetro 20 hay varias subidas que desgastan bastante, son zonas bastante incómodas que me impiden correr ya sea subida o bajada. Los últimos kilómetros son bastante planos, pero los pasos por arenales hacen mella en las piernas. Los últimos tres kilómetros son totalmente llanos ( se me han hecho los tres kilómetros más largos de mi vida). Al fondo se oye ya la megafonía, curva a izquierda y meta. He intentado llevar a lo largo de la etapa un ritmo llevadero, pero me ha sido imposible con tanto sube y baja incómodo. Creo que he guardado todavía para la última etapa de mañana. Tiempo: 7 hrs. 56´

    Tras la llegada y como hay que esperar para coger el bus que me devuelva a Sant Feliú ( hoy he venido yo sólo en coche para no hacer madrugar a las chicas) me dirijo a la carpa de masajes armado con una porción de pizza y una cerveza con limón sin alcohol.  En la cola charlamos y comentamos las dificultades de la jornada. El masaje es larguísimo, no se toman ninguna prisa, inciden en las zonas que más molestan y mañana comprobaré que me dejan como nuevo. ¡Un 10 para las masajistas! Cogemos el bus para Sant Feliú. Llego a Lloret sobre las 19.00, tenemos que dejar la casa y dirigirnos al hotel que hemos cogido en Roses, donde empezará la etapa de mañana. Entre una cosa y otra me meto a la cama a la 0:30 de la madrugada. La etapa de mañana comienza a las 6 de la mañana. Para más inri, como hemos llegado tan tarde no encontramos nada para cenar. Me cojo unas avellanas de una máquina de vending. Esa será mi cena. Empezamos bien: la etapa de mañana la comenzaré sin haber dormido apenas y sin haber repuesto energía.

    Domingo 20: Me levanto a las 5 de la mañana. Me visto y veo que la señora del "Hotel Montana" se ha enrollado y nos ha preparado una bolsa con desayuno y café para mí y otros dos corredores que se alojaban en el hotel. Con el hambre que tenía... La salida esta a pocos metros del hotel, en la zona de Santa Margarita de Roses. Se ven caras de sueño y de cansancio. La gente comenta que falta gente ( no sé si hay gente que se retiró o llegó fuera de control). Empiezo a oir conversaciones sobre el tiempo. Por lo que puedo entender (las conversaciones son en catalán) hablan de lluvia fuerte a lo largo de todo el recorrido. Y yo con el chubasquero en el hotel. El cortavientos no me servirá de nada. Ni me acordé de consultar el tiempo ayer. Xavi Marina nos anima antes de la salida y nos anuncia que el corredor que iba segundo se retiraba por problemas físicos. Ayer mientras esperábamos el autobús tuvimos ocasión de charlas con Xavi Marina y nos dijo que la etapa de hoy era más montañera y se podía correr más, aunque había que regular por el cansancio que llevamos de los dos días anteriores.

    Salimos desde Santa Margarita, en dirección norte, para llegar ( o intentarlo) hasta Portbou. Caen las primeras gotas que en pocos segundos se transforman en lluvia torrencial, rayos y truenos. Si a eso le sumamos que todavía no ha amanecido el panorama es desolador. Los primeros kilómetros me cuesta trotar, poco a poco voy cogiendo un ritmo cómodo y con él me dispongo a acabar la etapa. La gente se detiene para ponerse ropa de lluvia. El listo de Patxi ( un servidor) como se le ha olvidado en el hotel gana unos segundos valiosísimos al no parar para ponerse el chubasquero (léase con ironía). Voy calado hasta los huesos, en muchos puntos en las aceras el agua llega hasta los tobillos. Hoy no había casi playas, pero tenemos el diluvio universal. Xabi no nos engañó. Prácticamente todo el recorrido es por sendero y las subidas y bajadas son más similares a una carrera de montaña al uso. Se puede correr ( en mi caso trotar) en el 99% del recorrido. Las subidas se pueden hacer andando a paso bastante ligero. En este terreno voy muy contento. La verdad es que me siento como en casa. No noto ninguna sensación que me indique que algo vaya a ir mal por el cansancio acumulado. Era lo que más temía de esta prueba. Como en las dos etapas anteriores me alimento cada hora y bebo cada media hora. Es una frecuencia que siempre me ha ido bien. Cruzamos el Parque Natural de Cap de Creus sobre el kilómetro 30. El paisaje es espectacular.  Con esta subida damos paso a una zona de costa por un sendero bastante decente que nos llevará hasta las dos últimas subidas que las hago bastante decentemente. Ahora quedan dos kilómetros de bajada y ¡Meta! ¡Buenísimas sensaciones! Tiempo: 7 hrs. 20´

    Había calculado tardar una hora más por lo que la familia no estaba todavía en meta. Devuelvo el chip, recojo el diploma y la medalla. Me dirijo al avituallamiento, pizza de queso y cerveza sin. A lo lejos veo a la familia que se acerca. Lupe me mira sorprendida ya que todavía no me esperaba ( no la pude llamar porque el móvil estaba inundado). Abrazo y celebraciones. Olatz se hace con la medalla y se la coloca (también se la merece, pero parece M.A. con semejante medalla). Vamos al coche, me limpio más o menos con toallitas y la toalla humeda. Me pongo ropa de paisano (sudadera de Ehun-Milak para hacer publicidad) y a disfrutar del ambiente post-carrera mientras la lluvia nos respete. Otra porción de pizza y ahora cervezota, pero con alcohol, me lo he ganado. Esperamos y vamos animando al resto de corredores que van llegando. Quería esperar a Dolo y despedirnos de ella, pero una nueva tormenta se desata y nos vamos hacia el coche. Salimos de Portbou y a unos kilómetros paramos para dejar pasar a unos corredores. ¡Les está cayendo el diluvio, y todavía les queda la última subida! Les animanos y seguimos viaje. Nos esperan siete horas de viaje hasta Marquinez.

      En resumen: Para ser mi primera carrera por etapas el balance es buenísimo. Sigo sumando de cara a Ehun Milak. La carrera en si espectácular. El recorrido y el paisaje, a partir de 10 ponedle la nota que querais. La organización de 10. Cualquier duda te la resolvían al instante. Xavi Marina, el padre de la criatura, era omnipresente. Siempre tenía tiempo para charlar. Un tío simpatiquísimo. Los efectos especiales de la ultima etapa (lluvia torrencial, rayos, truenos...) dignos de un "oscar". Bonita carrera, recorrido espectacular, buen resultado, buena compañía... ¿Qué más se puede pedir?

martes, 8 de mayo de 2012

Xtreme Higa de Monreal




    El monte que veis arriba es el motivo principal de la carrera en la que participé el pasado fin de semana: la Higa de Monreal (1295 mts.) El pasado 6 de mayo se celebró por primera vez en formato de media maratón esta carrera con salida en Monreal, pueblo situado a 20 kms. de Pamplona. El sábado al mediodía nos pusimos en camino a Monreal, una vez recogida Lupe de su trabajo, y tras comer en la autopista en poco más de una hora nos presentamos en Monreal. Habíamos cogido una habitación para toda la familia (Athos incluido, como siempre) en Etxartenea,  una bonita casa rural. Tras hacer las presentaciones de rigor y charlar con la encantadora pareja que regenta el establecimiento, paseito de rigor por el pueblo. Había ambientillo, por ser paso de peregrinos en su camino hacia Santiago de Compostela, y ser fin de etapa antes de llegar a Gares (Puentelarreina), nudo donde coinciden el camino que viene de Roncesvalles y el que viene desde Huesca. Localizamos el lugar de salida, los organizadores que ya están atareados con los preparativos nos ponen al día del estado de los senderos por los que correremos mañana. La frase "hay un poco de barro en un par de puntos" no me convence demasiado, teniendo en cuenta que llevamos un mes de abril con continuas lluvias, e incluso de camino nos granizó en la autovía. Mis sospechas se confirmarán mañana. A las 8 de vuelta a Etxartenea, un poco de "tumbing" hasta la hora de cenar y las 9 bajamos al comedor, donde fuimos obsequiados con una abundante cena. Ya se que no es lo mejor para correr al día siguiente, pero estaba todo muy rico y no dejé nada en el plato. A las 10:30 ya estaba durmiendo. Para variar los nervios que siempre tengo (aunque sea la carrera más inocente del mundo) esta vez no me traicionaron y dormí de un tirón hasta las 7 de la mañana.

    A las 8 me dirigí a recoger el dorsal, recogí la bolsa de corredor: camiseta técnica, chorizo pamplona, tomate frito, frutos secos, un brick de leche... Parecía que venía de hacer la compra. Desayuno ligero, cambio de ropa y al lío. La salida era a las 9:30. Acompañado de la familia me dirijo a la salida y empiezo a calentar. Como siempre, se ve mucha gente que no tiene aspecto de ir a pasar la mañana al monte.

   Todos colocaditos en la linea de salida, haciendo las bromas de siempre con risitas nerviosas. Se veía mucha zapatilla de asfalto que muchos luego lamentarían. Puntualmente de da la salida y otro clásico: salen como balas y yo a mi ritmo. "Ya os pillaré" pensaba yo. ¡Qué inocente soy! Hacemos unos dos kilómetros casi llanos alrededor del pueblo con la gente a todo meter. Aparece un puente estrecho que cruzar donde sólo caben un par de corredores y se forma el primer embudo. Tras él un sendero estrecho y pica un poco hacia arriba. "Esto me gusta más" pensé. Apreté el pistón  y en unos minutos adelanté a bastantes corredores. Desaparece la vegetación y nos vemos ante una pista de piedras bastante pendiente. Me pongo a trotar y sigo adelantando, ya que mucha gente se ha puesto ya a andar. En el kilómetro 7 y hasta el 14 empezamos a cruzar zonas de hayedo y boj  a un ritmo majo. Varias zonas están totalmente embarradas, pero se van pasando con paciencia. Nos hemos juntado un grupo de cuatro y nos mantenemos juntos hasta el inicio de la subida a la Higa. Antes de la subida está el tercer avituallamiento, cojo aire y hago frente a una subida por sendero muy vertical. Pero nada comparado con lo que nos esperaba en los metros anteriores a la cima. Los últimos metros son ya por una zona mas escarpada y hay que ayudarse con cadenas por lo que hay que subir de uno en uno y se forman colas. Una vez arriba, último avituallamiento  y cuatro kilómetros para abajo. Los dos primeros bastante traicioneros (a un corredor que iba un poco delante mío le conte seis caidas en esos dos kilómetros). Yo libré pero siendo muy conservador. En los últimos dos apreté adelante a varios y llegué con todo. Allí me esperaba Olatz, con la que entré en brazos. Muy contento. Una carrera preciosa, con un tiempo fenomenal, y muy buenas sensaciones en las piernas. Un 10 a la organización, y, en general, a todo el pueblo, que se volcó con la carrera. Había mucha gente animando en varios puntos.

    Ahora, ya sólo queda pensar en la siguiente cita. El sábado salimos para Gerona. Unos días de relax y el día 18, desde Blanes empieza la Costa Brava Xtreme Running. Van a ser tres días muy duros. Serán tres etapas, de 25 la primera y las dos siguientes de 55, a lo largo de la Costa Brava hasta la frontera con Francia. Nunca he hecho una prueba por etapas. Tengo dudas de como recuperaré de un día para otro. Sin embargo, desde que sigo el plan diseñado por Gontzal Sanz, me encuentro de cine. Voy asimilando muy bien todas las cargas y estoy muy confiado. Esta prueba será una piedra de toque importante de cara a Ehun Milak. Una vez en junio habrá que diseñar varias salidas de bastantes horas para estar en forma para esta prueba. ¿Seré capaz? Hoy pienso que sí. A ver si sigo con estas sensaciones.

   Pd. Paradojas de la vida. En el sorteo posterior a la prueba de Monreal fui uno de los afortunados. Me tocó un jamón y una cesta compuesta basicamente por botellas de pacharán y anís. La paradoja es que no como carne y rara vez pruebo algo de alcohol que no sea cerveza o vino. Habrá que empezar a repartir entre los amigos.

   Por cierto, también coincidí con David, uno de los asiduos a la quedadas de Kirolak-CM Gazteiz. Casi te alcanzo esta vez....

lunes, 9 de abril de 2012

Progresando

 
  
   Progresando. Paso a paso. Esa es mi actual situación. Tras un invierno raro y un subidón atípico de moral en esta recién estrenada primavera, "progreso adecuadamente". Varios factores me hacen sentirme mejor: la báscula me indica que voy bajando de peso, lo cual me ayuda enormementeen las cuestas; estoy enlazando varias semanas seguidas de entrenamiento sin contratiempos de ningún tipo; y la razón más importante es la de seguir, desde hace unas semanas, un plan serio, progresivo y adecuado a mis características. Se acabó el corredor anárquico que entrenaba "por sensaciones" (o por falta de ellas en la mayoría de los casos). Tras meses de estancamiento, Gontzal Sanz  (excelente compañero y corredor popular "de élite"), me ofreció la posibilidad de elaborar un plan de entrenamiento de cara a acudir a Ehun Milak con ciertas garantías. Vistos los resultados obtenidos en los dos años pasados no me lo pensé mucho y desde hace tres semanas cumplo a rajatabla los mandatos de Gontzal. He pasado a entrenar seis días a la semana, dos de ellos de tiradas largas y uno de series en cuestas; aumentando semanalmente de manera progresiva la duración de cada entrenamiento, con el fin de encontrarme en julio en un estado de forma aceptable. Por ahora todo marcha sobre ruedas, ninguna molestia, asimilo muy bien las cargas... En una palabra, satisfecho. Todo ello se lo debo al buen hacer de Gontzal y a mi tardío cambio de opinión con respecto a los planes de entrenamiento. Tenía que haber reflexionado antes sobre mi estancamiento. Como se suele decir: ¿Si no haces nada diferente por qué esperas resultados diferentes?

    El otro motivo de satisfacción es la compra de la mochila Salomon XT Wings 5. Hasta ahora en carreras largas he llevado la Raidlight Evolution 2 y no es una mala mochila, pero seguía sin estar a gusto con el sistema de hidratación tipo "camelbak" y su capacidad en muchos casos era excesiva. Con la salomon vuelvo a los bidones: fáciles de rellenar, sabes en todo momento cuanto queda, puedo llevar bebidas diferentes en cada bidón; el ajuste al cuerpo es excepcional y su capacidad es suficiente para casi cualquier ultra, siendo el acceso a todos los bolsillos (salvo el central) muy fácil sin necesidad de  quitar la mochila.

    Queda poco más de un mes para Costa Brava Extreme Running y ya tengo ganas de que llegue el día. Una semana de vacaciones en la Costa Brava y fin de fiesta con tres días de carrera. ¿Qué más se puede pedir?

martes, 27 de marzo de 2012

Gogoko aldapan nekerik ez

   

 Así dice el refrán, que podría traducirse como "sarna con gusto no pica". Literalmente, la traducción es más montañera, como conviene a este blog :"En las cuestas con ganas no hay cansancio". Esta frase  resume más o menos estas últimas semanas. Tras un invierno un tanto raro: lesión de rodilla provocada por un derrape inoportuno de Athos en una bajada; encadenamiento de catarros, gripes (he pasado la primera gripe que me deja varios días en cama); ánimo un  tanto bajo... este sinfín de circunstancias negativas junto con otras positivas (puesta en marcha de nuevo de la revista "Mendialdea" donde colaboro) han hecho de los últimos tres meses un constante arranque y parada sin llegar a ver una mejora significativa en la carrera. Falta de tiempo, ganas y salud han sido una constante de este invierno.


    Afortunadamente, algo ha cambiado. La astenia primaveral que nos suele abatir por estas fechas se ha convertido en mi caso en un subidón que me hace entrenar cada vez con más ganas. A eso se añade la ayuda de Gontzal Sanz ( a mi izquierda en la foto) ,buen amigo,  ex- compañero de trabajo, excelente atleta popular y entrenador de atletismo titulado, que me está echando una mano con los entrenamientos de cara a cumplir con los objetivos que tengo marcados para este año: disfrutar de la Costa Brava Extreme Race, acabar vivo Ehun Milak y aprovechar de la buena forma conseguida en las carreras de fin de temporada: Mendata Mendi Maratoia...Ha diseñado un plan de entrenamiento adecuado a mis características y objetivos y no tengo ninguna duda de que haremos un buen trabajo.


    Además, desde el equipo de carreras de montaña de Kirolak-CM Gazteiz han promovido una iniciativa de las que animan a cualquier aficionado a correr por el monte. Desde el pasado domingo y con una periodicidad mensual se celebrarán quedadas para correr por los Montes de Vitoria y compartir experiencias. En la foto aparecemos los que acudimos el domingo a las 10 a las campas de Armentia con intención de pasar una buena mañana. Tres componentes del equipo Kirolak-CM Gazteiz, Gontzal Sanz y Ionut Zinca, nos acompañaron a los que acudimos allí con ganas de aprender. Desde aquí les quiero agradecer a los miembros del equipo la idea de organizar estas quedadas, a Gontzal y Ionut el compartir su experiencia con nosotros, y al resto de compañeros el buen rollo que hubo en todo momento. ¡Pronto nos vemos de nuevo! Como se suele decir, el mundo es un pañuelo, y en esta quedada tuve el placer de conocer a Sergio "Parusmajor", autor de otro blog que sigo habitualmente y os invito a seguir. ¡Encantado de conocerte en persona!


    Ya no os prometo escribir más habitualmente porque nunca lo cumplo, pero a muchos os sigo en silencio y os admiro. ¡Ánimo a todos en vuestros proyectos!




   

    

    

viernes, 14 de octubre de 2011

II Carrera por Montaña Vitoria-Gasteiz. "Campeonato de España por Clubes FEDME” “Gran Premio Buff Salomon 2011".

         El pasado 9 de octubre a las 9:30 se dio la salida de la II Carrera por montaña de Vitoria-Gasteiz. La cosa empezó mal para mí un par de semanas antes. De cara a 2012 he elaborado un plan de entrenamiento bastante exigente y el isquio dijo basta en una de las sesiones. Haciendo cuestas sentí un pinchazo en la parte trasera del muslo. Isa, la fisio, me dejó bastante bien. Era una sobrecarga bastante fuerte en los grupos central e interno del isquio que con el masaje y reposo los días siguientes debía remitir. La semana antes de la carrera salí a trotar un par de días y no noté nada raro. Desde el jueves reposo absoluto, y la víspera como siempre problemas para dormir.

    A las 8:30 me reuní con Dani y salimos para Gasteiz. Si durante la semana había hecho un tiempo propio  de verano, desde el viernes la cosa se puso fea un sirimiri constante y las pistas arcillosas de los Montes de Vitoria  auguraban una carrera pesada y llena de resbalones. Comenzamos a calentar en los alrededores de Armentia junto a decenas de corredores llegados de todas partes. El nivel era bastante alto y eramos pocos los que no formábamos parte de equipos serios. En la línea de salida la gente intentaba acercarse a los primeros puestos, junto a mí, Javi, ganador de la edición 2011 de Ehun Milak y Ionut Zinca, a la postre ganador de la prueba.
    Disparo de salida y salen como cohetes. Me voy quedando rezagado y cojo mi ritmo hacia la mitad del pelotón. Los cuatro primeros kilómetros son practicamente llanos y ahí no tengo nada que hacer. Al comenzar las primeras rampas me encuentro más cómodo y formamos un pequeño grupo juntoa a varios corredores de La Pedriza y una pareja de un club de Crevillent. El ritmo es adecuado y me veo capaz de marcar el ritmo durante varios kilómetros. Eran sensaciones que hacía tiempo que no tenía. Iba bastante fuerte de pulsaciones (165-170) pero me sentía cómodo. Hicimos así más de quince kilómetros por senderos pesados, con mucho barro pegado a las zapatillas, y continuos resbalones a través de los hayedos. Tras una larga bajada, ascenso repentino de nuevo hacia Zaldiaran y allí dijo el isquio hasta aquí hemos llegado. Imposible estirar la pierna en condiciones y si bien  el dolor no era muy fuerte, me tuve que limitar a trotar. El los puestos de control que encontré a base de reflex fui aguantando y pude terminar la prueba en solitario. Había estimado terminar en algo menos de cuatro horas y finalmente hice cuatro horas y media.

    Conclusiones: El planning de entrenamiento nuevo que he comenzado me va dando chispa que nunca había tenido. Si bien es cierto que tengo que cuidar más los descansos y estiramientos para evitar estas sobrecargas ( el año pasado tuve problemas en la misma zona). 

    Así acaba la temporada 2011. En mente tengo muchas cosas para 2012. Sólo me queda entrenar duro y cuidarme durante estos meses de otoño e invierno para poder llevarlas a cabo. ¡Os seguiré contando!

jueves, 8 de septiembre de 2011

Mendata 2011


  Otro año más acudimos a la Maratón de Montaña de Mendata. Otro año más nos encontramos con un pueblo volcado con los participantes. El día anterior pernoctamos en Errigoiti (y van dos años), un pequeño pueblo cercano a Mendata. A las seis y media arriba, desayuno casero y abundante y salida para Mendata. En veinte minutos llegamos y ya estaban saliendo los participantes de la marcha montañera. Este año aparte de la marcha de 39 kilómetros, se celebro una más familiar de tan sólo veinte kilómetros. En la maratón nos dimos cita 46 personas (una sola chica) y con un tiempo de perros: lluvia abundante, niebla y muchísimo barro en el recorrido.Completamos un recorrido de 42 kilómetros bordeando el municipio de Mendata. Una dura subida a San Kristobal, con pendientes del 20% (zona que evita la marcha de 39 kms). No pudimos disfrutar de las fabulosas vistas de Urdaibai, pero disfrutamos con un recorrido divertido y variado.

   Era la primera carrera que participaba con Athos, el golden que me acompaña en la foto. Fue genial, se portó como un campeón.  En lo que a mí respecta continuo progresando. Rebajé en media hora el tiempo del año pasado. No es que este año hiciera una buenísima carrera, sino que el año anterior fué pésima. Quedé en el puesto 40, pero la verdad es que el nivel era bastante alto. Me siento bien, poco a poco voy bajando peso y recortando tiempos que tenía congelados desde hace dos años. Fue una carrera con pocos corredores pero muchas  caras conocidas. El ganador fue Zigor Iturrieta y en chicas Leyre Zárate. 

    Es una carrera humilde, con baja participación pero con un recorrido precioso y un pueblo volcado en la organización. Os animo a participar el próximo año. 
   Por mi parte, la próxima cita será el 9 de octubre en la II Carrera de Montaña Vitoria- Gasteiz. Serán treinta kilómetros por tierras conocidas, y posiblemente la última carrera del año.